Las flexiones son unos de los mejores ejercicios que puedes hacer dentro del grupo de movimientos que usan el peso corporal. El problema es que este tipo de rutinas se vuelven algo monótonas, ya que al no usarse materiales de entrenamiento, el número de ejercicios que puede hacerse es limitado. Por eso es interesante conocer otras variantes, como las flexiones declinadas. ¿No sabes qué son? Sigue leyendo y las descubrirás.

¿En qué consisten las flexiones declinadas?

Las flexiones declinadas se ejecutan de la misma manera que las flexiones normales con la única diferencia de que los pies se mantienen elevados en algún soporte (step, silla, escalón o cajón deportivo) durante todo el ejercicio.
Esto provoca que la zona que ejecuta el ejercicio (torso y brazos) soporte más peso corporal, y así, las flexiones se convierten en un reto mayor que las normales. Además, como se cambia el ángulo del hombro al elevar las piernas, pasas a trabajar de manera más incisiva las fibras superiores del pectoral.
Razones para hacer flexiones declinadas
Solo es recomendable hacer este ejercicio en el caso de que domines la flexión normal en el suelo. Si eres capaz de hacer más de 10 repeticiones de flexiones normales con una posición y una técnica correcta, entonces puedes pasar a intentar hacer las flexiones declinadas. Si crees que eres capaz de hacer este tipo de flexiones, aquí tienes algunos motivos para hacer flexiones declinadas:
- Son un desafío mayor que las flexiones normales.
- Son una variante de dichas flexiones, con lo que conllevan más variedad de ejercicios en tus entrenamientos y mayor diversión.
- Al variar los ángulos articulares se reduce el riesgo de lesión en ciertos tejidos por repetición de movimientos.
- Se focaliza el trabajo en las fibras superiores del pectoral.
- Suponen un reto para los músculos estabilizadores del tronco y la cadera.
Cosas a tener en cuenta al hacer flexiones declinadas

Por último, te dejamos una lista de aspectos que debes tener en cuenta a la hora de realizar tus flexiones declinadas:
- El material que uses como apoyo para los pies debe ser firme y muy estable para evitar sustos. Al principio conviene no elevar los pies demasiado, de forma que una plataforma de aerobic puede ser perfecta o si no, puedes usar un escalón de escalera.
- Si tienes problemas en las muñecas, unas agarraderas para flexiones te pueden ayudar mucho, así como para no apoyar directamente las manos en el suelo. En este sentido, una esterilla puede ser una muy buena opción.
- Si estás muy fuerte y quieres aumentar la intensidad del ejercicio, puedes ponerte una mochila con libros en la espalda.
- Si a pesar de conocer este ejercicio y otras variantes de flexión quieres ampliar más el abanico de ejercicios de pecho, podrías plantearte comprar unas mancuernas para trabajar los press.

Como conclusión, siempre debes tener presente que si tienes dudas a la hora de hacer tus propias rutinas en casa, siempre puedes buscar el asesoramiento de un entrenador personal cualificado. ¡Amplía tu abanico de flexiones y prueba a hacer esta nueva variante!
